domingo, 31 de maio de 2026

La inmigracion ejercito de reserva del capital. Reflexão de Alain de Benoist, publicada em tradução espanhola no www.geopolitika.ru

                                         

Publicado no dia  15.05.2026, num site de pensamento político, https://www.geopolitika.ru/es/article/la-inmigracion-ejercito-de-reserva-del-capital,  este texto é um contributo valioso para os problemas e desafios causados pela diversificada e algo forçada emigração para a Europa, e conterá para alguns mais abertos à Open society globalista aspectos discutíveis, ligados ou não a posições ideológicas e partidárias. Mas nestes tempos em que o Ocidente parece estar cada vez mais submetida a ditaduras governamentais orquestradas por uma "elite político-financeira, hegemónica, oligárquica, capitalista, imperialista, sionista e infrahumanista" são importantes todos os convites a pensarmos o contraditório, para  alargarmos a nossa visão das intenções em jogo e dos valores  em causa de justiça, harmonia e verdade, para que se possa rumar melhor para a Eurásia ou a ideal multipolaridade (liderada pelo BRICS, detestada pelo petrodolar e Rothschild) assente tanto nos melhores valores humanos  e tradicionais como em elevadas aspirações e intenções quanto ao bem da Humanidade, integrada num Cosmos fundado pelas inteligências celestiais e a Divindade, e do qual em geral estamos bem pouco conscientes ou sensíveis. 
O artigo de Alain de Benoist, pensador que conheço pouco, além de ter visto por vídeo bem explicado a sua enorme biblioteca, merece ser oferecido à consideração das poucas pessoas que consultam este blogue, pois tanto o artigo é bastante curial e desafiante como ele foi amigo da querida fravarti iraniana e musa greco-russa Daria Dugina, hoje já mártir, e é amigo do seu pai, o ilustre filósofo, metafísico, geoestratega e nacionalista tradicionalista ortodoxo russo Alexander Dugin, já bastante publicado neste blogue, por representar linhas de força muito sérias e actuais, ainda que por vezes expressas de modos algo dramaticamente absolutos, compreensíveis pelo martírio do seu  percurso pessoal e o da Rússia, no último século. 
Votos de Luz e Justiça, Paz e Amor para muitos ou todos os que comungam neste Logos....
Oiçamos então, quem se interessa pelo tema e problema, o articulista e pensador tradicionalista, antecedido por uma boa nota prefacial:

Traducción de Juan Gabriel Caro Rivera

Alain de Benoist analiza la relación entre la inmigración, el capitalismo y el mundo laboral en Francia. Sostiene que, históricamente, las grandes empresas han utilizado la inmigración como herramienta para contener los salarios y debilitar los movimientos sindicales. Traza esta tendencia desde el siglo XIX hasta la actualidad, citando la confesión del presidente francés Georges Pompidou en 1973 de que las políticas de inmigración estaban influenciadas por los intereses empresariales que buscaban mano de obra barata y dócil. El ensayo destaca cómo tanto los intereses empresariales como ciertos grupos de izquierda abogan por una mayor inmigración, aunque por razones diferentes: las empresas buscan reducir los costes laborales, mientras que algunos teóricos de izquierda ven a los inmigrantes como un «proletariado sustituto». Benoist critica esta alianza y sostiene que la presión a favor de las fronteras abiertas sirve a los intereses capitalistas al crear un «ejército de reserva» de trabajadores que puede utilizarse para socavar los derechos laborales y los salarios. El ensayo concluye sugiriendo que criticar el capitalismo o la inmigración de forma aislada, sin reconocer su naturaleza interconectada, resulta insuficiente para comprender el alcance total de la cuestión.
Nota de Tomislav Sunic.    

  Alain Benoist:   «En 1973, poco antes de su muerte, el presidente Pompidou reconoció haber abierto las compuertas de la inmigración a petición de varios grandes empresarios, como Francis Bouygues, deseosos de beneficiarse de una mano de obra dócil, barata, desprovista de conciencia de clase y de toda tradición de luchas sociales, con el fin de ejercer una presión a la baja sobre los salarios de los trabajadores franceses, reducir su fervor reivindicativo y, de forma subsidiaria, romper la unidad del movimiento obrero. Estos grandes empresarios, subrayaba, «siempre quieren más».

Cuarenta años después, nada ha cambiado. En un momento en el que ningún partido del Gobierno se atrevería a pedir que se acelere aún más el ritmo de la inmigración, solo la patronal se pronuncia en ese sentido, sencillamente porque sigue siendo lo que más le conviene. La única diferencia es que los sectores económicos afectados son ahora más numerosos y van más allá del sector industrial o la restauración para extenderse a profesiones que antes se libraban de ello, como los ingenieros o los informáticos.

Francia, como es sabido, recurrió masivamente a la inmigración ya en el siglo XIX. La población inmigrante ya ascendía a 800 000 personas en 1876 y a 1,2 millones en 1911. La industria francesa, que en un principio fue un polo de atracción para la emigración italiana y belga, atrajo posteriormente a polacos y más tarde a españoles y portugueses. «Esta inmigración, poco cualificada y no sindicada, permitirá al empresario eludir las crecientes restricciones de la legislación laboral» (1). En 1924 se creó incluso una Sociedad General de Inmigración (SGI) por iniciativa del Comité de las minas de carbón y de los grandes explotadores agrícolas del noreste. Esta abrió oficinas de colocación en Europa, que funcionaban como una bomba aspirante. En 1931 se contabilizaron 2,7 millones de extranjeros en Francia, lo que representaba el 6,6 % de la población total. Francia registraba entonces la tasa de inmigración más alta del mundo (515 por cada 100 000 habitantes). «Una buena forma para que una parte de la patronal ejerciera presión a la baja sobre los salarios […] Ya en aquella época, el capitalismo buscaba poner en competencia a la mano de obra recurriendo a ejércitos de reserva salarial» (2).

Tras la Segunda Guerra Mundial, los inmigrantes proceden cada vez con mayor frecuencia de los países del Magreb, primero de Argelia y luego de Marruecos. Cientos de camiones fletados por las grandes empresas (sobre todo del sector del automóvil y de la construcción) acuden a reclutarlos in situ. De 1962 a 1974 cerca de dos millones de inmigrantes más llegaron así a Francia, de los cuales 550 000 fueron reclutados por la Oficina Nacional de Inmigración (ONI), organismo gestionado por el Estado, pero controlado en la práctica por la patronal. Desde entonces, la oleada no ha dejado de crecer.

«Cuando hay escasez de mano de obra en un sector —explica François-Laurent Balssa—, hay dos opciones: o se aumentan los salarios o se recurre a la mano de obra extranjera. Por lo general, es la segunda opción la que seguirá siendo la preferida por el Consejo Nacional de la Patronal Francesa (CNPF) y, a partir de 1998, por el Movimiento de Empresas (Medef), que toma el relevo. Una elección que pone de manifiesto una voluntad de obtener beneficios a corto plazo, lo que retrasaría en la misma medida la mejora de los medios de producción y la innovación en el ámbito industrial. Al mismo tiempo, de hecho, el ejemplo de Japón demuestra que el rechazo a la inmigración en favor del empleo autóctono permitió a este país llevar a cabo su revolución tecnológica antes que la mayoría de sus competidores occidentales» (3).

Lejos quedan los tiempos en que Georges Marchais, secretario general del PCF, escribía al rector de la mezquita de París una carta abierta, publicada en L’Humanité (6 de junio de 1981): «Se ha superado el nivel de alerta. Por eso decimos: hay que detener la inmigración so pena de arrojar a nuevos trabajadores al desempleo».

La inmigración fue, por lo tanto, en un principio un fenómeno patronal. Y sigue siéndolo hoy en día. Quienes quieren cada vez más inmigración son las grandes empresas. Esta inmigración se ajusta al espíritu mismo del capitalismo, que tiende a la abolición de las fronteras («laissez faire, laissez passer»). «Obedeciendo a la lógica del dumping social —continúa François-Laurent Balssa—, se ha creado así un mercado laboral “low cost” con “sin papeles” poco cualificados que sirven de tapagujeros. Como si los grandes empresarios y la extrema izquierda se hubieran dado la mano, unos para desmantelar el Estado del bienestar, a su juicio demasiado costoso, y los otros para derribar el Estado-nación, demasiado arcaico» (4). Esta es la razón por la que el Partido Comunista y la CGT —que desde entonces han cambiado radicalmente de orientación— lucharon hasta 1981 contra el principio liberal de la apertura de las fronteras, en nombre de la defensa de los intereses de la clase obrera.

«Dejen pasar a las personas, pero también al capital y a las mercancías; esa es la doctrina de la Comisión Europea. Mejor aún: dejad pasar a las personas para rentabilizar mejor el movimiento de capitales y mercancías», escribe también Eric Zemmour, quien recuerda que «los movimientos migratorios muy importantes de los últimos veinte años han sido uno de los componentes principales de un crecimiento económico sin inflación, ya que este flujo continuo de trabajadores baratos ha pesado como una losa sobre los salarios de los trabajadores occidentales» (5). Michèle Tribalat, por su parte, observa que «la inmigración modifica el reparto del pastel económico, y esta constatación innegable tiene mucho que ver con el hecho de que algunos sean partidarios de una fuerte inmigración mientras que otros buscan reducirla o detenerla» (6).

Por una vez muy acertado, el liberal Philippe Nemo confirma estas observaciones: «Hay en Europa responsables económicos que sueñan con traer a Europa mano de obra barata capaz, en primer lugar, de ocupar ciertos puestos de trabajo para los que la mano de obra local es insuficiente y, en segundo lugar, de ejercer una presión a la baja sensible sobre los salarios de los demás trabajadores europeos. Estos lobbies, que disponen de todos los medios para hacerse oír tanto ante los gobiernos nacionales como ante la Comisión de Bruselas, son, por lo tanto, partidarios tanto de la inmigración en general como de una ampliación de Europa que facilitaría considerablemente las migraciones laborales. Tienen razón desde su punto de vista, es decir, según una lógica puramente económica […] El problema es que aquí no se puede razonar siguiendo una lógica meramente económica, ya que la afluencia a Europa de poblaciones exógenas también tiene graves consecuencias sociológicas. Si los capitalistas en cuestión prestan poca atención a este problema, quizá sea porque, en general, disfrutan de los beneficios económicos de la inmigración sin sufrir ellos mismos los inconvenientes sociales. «Gracias al dinero ganado por sus empresas, cuya rentabilidad queda así asegurada, pueden vivir en los barrios elegantes, dejando que sus compatriotas menos afortunados se las arreglen, en los suburbios desfavorecidos, con las poblaciones extranjeras» (7).

Esta es también la opinión de los expertos. Así lo puso de manifiesto, en 2009, un informe del Consejo de Análisis Económico (CAE), organismo dependiente directamente de los servicios de Matignon. Titulado Inmigración, cualificación y mercado laboral, este documento explica en primer lugar que el concepto de «escasez de mano de obra», tradicionalmente esgrimido para justificar el recurso a la inmigración, no significa prácticamente nada en época de desempleo. «Desde el punto de vista de la ciencia económica, el concepto de escasez no es evidente», se lee en el texto, ya que «el hecho de que algunos nativos rechacen ciertos tipos de empleo puede significar simplemente que los trabajadores tienen mejores oportunidades que ocupar esos puestos y, por lo tanto, que los salarios correspondientes deberían aumentar para que se cubran» (p. 45). Lo que demuestra muy claramente que la escasez solo se produce cuando un sector no ofrece salarios suficientes —y que recurrir a la inmigración es, de hecho, una forma de no aumentar los salarios, aunque ello implique crear artificialmente una «escasez» que se cubrirá buscando en otros lugares mano de obra dispuesta a aceptar un salario inferior al que le corresponde. El informe concluye, por otra parte, que «en el caso del mercado laboral, esto significa que, en lugar de la inmigración de 1960, se podría haber contemplado un aumento del salario de los trabajadores menos cualificados» (p. 46).

El mismo documento recoge, por otra parte, una serie de estudios que han intentado, tanto en Francia como en el extranjero, cuantificar el impacto de la inmigración en los salarios: «Atlonji y Card concluyen que un aumento de la proporción de inmigrantes de un punto porcentual reduce el salario en un 1,2 % […] Boris concluye su estudio afirmando que, entre 1980 y 2000, la inmigración habría absorbido la oferta de trabajo en aproximadamente un 11 %, lo que habría reducido el salario de los nativos en alrededor de un 3,2 %» (pp. 37-38).

Desde principios de la década de 2000, la aportación anual de la inmigración a la población francesa es de unas 350 000 personas, en su mayoría de origen no europeo (de las cuales 200 000 son entradas regulares en el marco de la inmigración laboral o de la reagrupación familiar, 50 000 solicitantes de asilo y 80 000 nacimientos de origen extranjero). Dado que el número de inmigrantes que adquieren la nacionalidad francesa aumenta cada año en cerca de 150 000, se prevé que, a mediados de este siglo, más de un tercio de la población francesa sea de origen inmigrante.

Según las cifras oficiales, los inmigrantes que viven en un hogar convencional suman hoy en día 5 millones de personas, lo que representa el 8 % de la población francesa en 2008. Los hijos de inmigrantes, descendientes directos de uno o dos inmigrantes, suman 6,5 millones de personas, es decir, el 11 % de la población. Se calcula que hay entre 300 000 y 550 000 personas en situación irregular. (Las expulsiones de personas en situación irregular cuestan 232 millones de euros al año, lo que supone 12 000 euros por expulsión). Jean-Paul Gourévitch, por su parte, estima que la población de origen extranjero que vivía en Francia en 2009 ascendía a 7,7 millones de personas (de las cuales 3,4 millones eran magrebíes y 2,4 millones procedían del África subsahariana), lo que supone el 12,2 % de la población metropolitana actual. En 2006, esta población inmigrante contribuía en un 17 % a la natalidad.

Sin embargo, si bien la inmigración reporta al sector privado mucho más de lo que le cuesta, en cambio le cuesta al sector público mucho más de lo que le reporta.

De hecho, se ha cuantificado el coste global de la inmigración. Según un estudio de Contribuables Associés redactado por Jean-Paul Gourévitch, titulado «El coste de la política migratoria de Francia», los gastos que el Estado destina a la inmigración ascienden hoy a 79 400 millones de euros al año, de los cuales casi tres cuartas partes (58 600 millones) corresponden a costes sociales. Los ingresos ascienden a 48 900 millones de euros, de los cuales dos tercios proceden de la fiscalidad directa (Estado y administraciones locales) y de los impuestos indirectos (IVA e IMC), por lo que el déficit global para las finanzas públicas asciende a 30 400 millones de euros, es decir, 1,56 puntos del PIB. Cabe señalar que aquí no se tiene en cuenta el coste no mercantil de la inmigración. Jean-Paul Gourévitch precisa que «los estudios realizados al otro lado del Canal de la Mancha y al otro lado del Atlántico muestran que la inmigración no tiene un efecto globalmente positivo sobre las finanzas públicas mientras la inmigración de repoblación, que cuesta al Estado más de lo que aporta, siga siendo superior a la inmigración de mano de obra, que aporta un poco más de lo que cuesta cuando no es clandestina» (8). Añade que, si a los déficits debidos a la inmigración se suman los resultantes de la expatriación, es decir, más de 11 000 millones de euros en gastos y pérdidas de ingresos para el Estado, «el coste de la política migratoria de Francia asciende hoy a 38 300 millones de euros, lo que supone casi dos puntos del PIB» (9).

Francia vive, por lo tanto, una inmigración de repoblación, consecuencia directa de la reagrupación familiar. Pero los inmigrantes constituyen, más que nunca, el ejército de reserva del capital.

A este respecto, no puede sino sorprender ver cómo las redes «pro-indocumentados» de la extrema izquierda, que creen encontrar en los inmigrantes un proletariado sustitutivo, sirven a los intereses de la patronal. Redes mafiosas, traficantes de personas y mercancías, grandes empresarios, militantes «humanitarios», empleadores que contratan «en negro»: todos son partidarios de la abolición de las fronteras mediante el libre comercio mundial. ¡Olivier Besançenot, Laurence Parisot, misma lucha!

Es revelador, por ejemplo, el hecho de que Michael Hardt y Antonio Negri, en sus libros-manifiesto Imperio y Multitud (10), se pronuncien a favor de una «ciudadanía mundial» y hagan un llamamiento a la supresión de las fronteras, lo que tendría como primer efecto acelerar el asentamiento en los países desarrollados de masas de trabajadores con salarios bajos procedentes del Tercer Mundo o de los países emergentes. Que hoy en día la mayoría de los migrantes deban su desarraigo a las dislocaciones sin fin inducidas por la lógica del mercado global, que ese desarraigo sea precisamente lo que busca el capitalismo para adaptar mejor al hombre al mercado y, por último, de manera subsidiaria, que el apego territorial forme parte de las motivaciones humanas, no molesta en absoluto a estos dos autores, quienes señalan, por el contrario, con satisfacción, que «el propio capital ha exigido una creciente movilidad de la mano de obra y migraciones continuas a través de las fronteras nacionales» (11). El mercado mundial constituiría, desde su punto de vista, el marco natural de la «ciudadanía mundial». Dado que «exige un espacio liso de flujos no codificados y desterritorializados», se supone que el mercado mundial sirve a los intereses de la «multitud», pues «la movilidad conlleva un precio que debe pagar el capital, que es el deseo creciente de liberación» (12).

El inconveniente de esta apología del desarraigo, entendida como condición previa para un «nomadismo» liberador, es que se basa en una visión totalmente irreal de la situación concreta de los migrantes y las personas desplazadas. Como escriben Jacques Guigou y Jacques Wajnsztejn, «Hardt y Negri se engañan sobre la capacidad de los flujos migratorios para ser a la vez la fuente de una nueva posibilidad de valorización del capital y la base de un enriquecimiento de las perspectivas de la multitud. Las migraciones no son, en efecto, más que un momento de una competencia universal y, en sí mismo, migrar no es más emancipador que quedarse en casa. El sujeto “nómada” no es más propenso a la crítica y a la revuelta que el sujeto sedentario» (13). «Mientras —añade Robert Kurz— los hombres sigan dejando a sus seres queridos y se vayan, incluso a riesgo de sus vidas, a buscar trabajo a otra parte —para acabar triturados por la trituradora del capitalismo—, no serán más portadores de emancipación que los autoegocéntricos posmodernos de Occidente: no son más que una variante miserable de estos» (14).

Quien critique el capitalismo aprobando la inmigración, de la que la clase obrera es la primera víctima, haría mejor en callarse. Quien critique la inmigración sin decir nada sobre el capitalismo debería hacer lo mismo.

Extracto del número 139 de Éléments: Le déclin de l’Occident

Notas.

1. François-Laurent Balssa, « Un choix salarial pour les grandes entreprises », en Le Spectacle du monde, octubre 2010, p. 42.

2. Ibid., p. 43.

3. Ibid., p. 44.

4. Ibid., p. 45.

5. Le Spectacle du monde, septiembre 2010, pp. 16-17.

6. Michèle Tribalat, Les yeux grands fermés. L’immigration en France, Denoël, Paris 2010.

7. Philippe Nemo, entrevista en línea en el sitio Le Temps d’y penser, 29 septiembre 2010.

8. Jean-Paul Gourévitch, «La réalité de l’immigration», en La Nef, mayo 2010, p. 14.

9. Ibid., p. 15.

10. Michel Hardt y Antonio Negri, Empire, Exils, Paris 2000; Multitude, La Découverte, Paris 2004.

11. Empire, op. cit., p. 481.

12. Ibid., pp. 403-404 et 312.

13. Jacques Guigou y Jacques Wajnsztejn, L’évanescence de la valeur. Une présentation critique du groupe Krisis, L’Harmattan, Paris 2004, p. 126.

14. Robert Kurz, «L’Empire et ses théoriciens», en Anselm Jappe y Robert Kurz, Les habits neufs de l’Empire. Remarques sur Negri, Hardt et Rufin, Lignes-Léo Scheer, Paris 2003, pp. 114-115.

Fuente


sábado, 30 de maio de 2026

120º aniversário de Bruno Gröning, um instrutor e curador das pessoas pela fé e a corrente Divina. 30/5/1906-2026.

Bruno Gröning, um mestre da cura pela abertura à corrente curativa divina (heilstrom), faz  hoje 30 de Maio de 2026 120 anos que nasceu em Gdansk, Polónia-Alemanha, o quarto filho de sete [o terceiro da esquerda] de uma família católica,  desde novo dotado de  forte comunhão com a natureza, sentindo nela a presença divina, e com capacidade calmantes ou curativas com pessoas e animais. Segundo o seu pai, era muito intuitivo, fazia previsões, que se confirmaram, tais como as datas das duas guerras mundiais e o que sucederia, a morte de certas pessoas de família, mas o que sobrelevava a sua capacidade de fazer bem ou curar quem sofria. Certamente, direi eu, tinha já revelações de clarividência, seja do invisível, seja do futuro, algo que virá a manifestar frequentemente mais tarde.

Embora tivesse feito os estudos elementares e começado o curso comercial teve de deixá-lo e aprender carpintaria como o seu pai queria e chegou a abrir uma oficina que funcionou durante dois anos, mas a época era má e houve que fechá-la e procurar outros trabalhos. Em 1943 teve de entrar no exército alemão, e tendo até antes leves problemas por ter dito que podia ser enviado para a frente da batalha ou não, mas que nunca iria disparar para matar. Acabou por ser preso pelas tropas soviéticas, saindo só ao fim de sete meses de prisão em Novembro de 1945, tendo ajudado nesse período pessoas em crise e alguns militares russos reconhecendo o seu valor. 

 É a partir de 1949 e da cura de uma criança com uma paralisia muscular tornada pública pelos pais e noticiada pelos jornais que foi projectado para o grande público, pelo que começaram a chegar aos milhares ao local onde ele se encontrava para o ouvirem e verem, na cidade de Hertford, na Vestefália. Revelou-se então capaz de curar muitas pessoas que tinham fé em Deus e nas suas capacidades de curar e que, ao ouvirem ou ao verem-no, melhoravam ou curavam-se, seja porque recebiam correntes de energia curativa, seja porque tinham forte confiança nele ou fé em Deus (como ele explicava e pedia), e desencadeavam as suas próprias forças orgânicas ou psico-espirituais harmonizadoras.

Estes tipos de cura por energias subtis, que a ciência objectiva tem de admitir por vezes pelos sucessos inexplicáveis (sobretudo quando todos os recursos da medicina oficial foram tentados), sempre houve ao longo dos séculos (e mesmo em Portugal, o Padre Jorge Miguel nos anos 80, como Cunha Simões documentou). e têm sido chamados de cura pela fé, pelo magnetismo, pela auto-sugestão, pela corrente colectiva ou egrégora e por milagre, sobrenatural ou divino, mas dada a sua subtileza não são facilmente compreendidos nas suas causas. No seu caso, Bruno Grüning recomendava as pessoas descontraírem-se e acalmarem-se, esquecerem a doença ("deixar de estar sentado em cima dela" ou a matutar nela), bem como os incómodos e dores corporais ou psíquicas, e abrirem-se com fé a Deus, e assim receberem energias e deixarem fluir a corrente curativa através do corpo, tentando sentir interiormente até o processo... Num dos vídeos que partilho podemos ouvi-lo a explicar como se alinharem com as energias subtis curativas... 

O que sabemos de mais objectivo é que quando Bruno Gröning  do alto da varanda e diante das milhares de almas em sofrimento, aspiração e fé, depois de muita espera e de silêncio,  falava para se abrirem a Deus e às energias curativas e dizia por fim: - "Levantem-se, vocês podem andar ou curar-se", muitas pessoas conseguiam levantar-se, ou desapareciam nelas outras dores ou paralisias, algumas sentindo uma descida de energia pela cabeça, calor e   certo formigueiro no corpo e que os fazia erguerem-se e abandonarem as limitações e petrificações, e sentirem-se muito bem, e logo darem graças, por vezes exuberantemente. 
Bruno Gröning dizia que era preciso uma reeducação interior e que em geral ele antes de tentar despertar a cura das pessoas dizia algo acerca da paz, a fé e o amor que deviam existir no coração, e sobre as forças cósmicas e divinas, dando exemplos de casos, para as preparar mas por vezes, mesmo sem nenhuma preparação, a cura acontecia. Considerando-se um instrumento de Deus, dizia que as pessoas também o poderiam ser, se acreditassem mais nelas e em Deus e se abrissem a Ele. E neste sentido poderemos lembrar-nos das palavras de Jesus, curai os enfermos... 

Alguns médicos e as autoridades da cidade não gostavam contudo, acusavam-no de exercer a actividade médica sem formação ou mesmo de ser  charlatão e em duas sucessivas ordens Bruno foi proibido de exercer a sua missão curativa.

Foi então que Bruno Gröning aceitou submeter-se na clínica da Universidade de Heidelberg a uma investigação das suas curas milagrosas, para também  poder ser dado um veredicto cientifico sobre a sua actividade. Organizaram-se sessões com poucas pessoas, escolhidas a partir dos pedidos enviados para Universidade, e que se sentavam diante dele. Tudo era gravado e houve alguns casos extraordinários de curas, o que levou alguns  cientistas a terem de admitir que algo de extraordinário se passava. O Prof. Fisher, que dirigia o programa e era também psicólogo e psicoterapeuta, afirmou no fim da investigação que Bruno tinha um poder natural de cura. Não era um charlatão  ou hipnotizador, ou um doutor miraculoso, mas alguém agraciado com um dom e espontâneo ou não treinado  de psicoterapeuta, que animado por grande compaixão com os que sofrem trata-os, sem se julgar um profeta ou um messias, mas com sentido forte da sua missão.

Propôs então o prof. Fisher que Bruno trabalhasse para uma clínica com médicos e que as curas seriam apresentadas como resultados da psicoterapia de todos. O pior de tudo é que exigiu bastante dinheiro de Bruno Gröning, direi como se este fosse uma galinha de ovos de ouro, e ele naturalmente recusou, afirmando que no dia em que começasse a fazer negócio da cura, tal dom divino ser-lhe-ia retirado. Terminou aqui a associação com a classe científica e médica e o prof. Fisher traiu algum despeito ou inveja ao não assinar qualquer declaração que permitisse Bruno Grüning retomar a sua missão publicamente.

Depois de algum tempo recolhido,  na Baviera, em Traberhof, Munique, sabendo-se onde ele estava, pelos jornais, começou a atrair muita gente e teve de entrar em acção face às milhares de pessoas, cerca de 30.000, que acorrem ou estão presentes diariamente, havendo bastante curas, de tal modo de que alguém que o acompanhou dizia que parecia que quantas mais pessoas, mais curas. Como o governador da Baviera Hans Ehard reconheceu ele ser um pessoa extraordinária e determinou que não se devia proibir um acto de amor, houve muita gente a ser curada, e ficaram muitos testemunhos registados, com os momentos de Bruno Gröning no cimo da varanda falando às pessoas e tentando transmitir-lhe as forças da cura, que ficaram para sempre na alma delas  e até nos registos cinematográficos e radiofónicos, como se pode ver hoje na Internet (onde devemos referir contudo menosprezo por parte da super manipuladora wikipedia, hoje superada pela IA) e da qual partilho do Youtube dois vídeos nesta homenagem oe aniversariante e sugiro os filmes da sua biografia também disponíveis em rede, tal: https://www.youtube.com/watch?v=ZNlXuclHhVc

Na classe médica houve muitos que reconheceram os dons ou graças que Bruno Gröning  podia exercer e são muitas as cartas pedindo que ele visite as suas clínicas, doentes ou familiares, ou que receba os seus doentes. Por exemplo, o dr. Zetti, então presidente da Sociedade Naturopática, cumprimenta-o, visita-o, admira-o e apoia-o. E escreve um artigo dizendo como esteve umas semanas a viver junto a ele e comprovou a sua tremenda dedicação e capacidade de cura. 

                             

Estes anos de 1949-1950 foram talvez os mais áureos da sua vida, pois novas perseguições, processos, proibições, acusações, traições vão lhe dificultar a vida e enfraquecê-lo. Face às proibições cria a Associação dos Amigos Gröning, com círculos em várias partes da Alemanha (tanto mais que conseguia fomentar à distância), onde pode ao menos reunir-se e interagir com as pessoas (algo que ainda hoje está bastante activa), e curar mais discretamente.

Casa-se em Maio de 1955 pela 2ª vez, já que se divorciara por incompatibilidades, quando viera da II Grande guerra, agora com a tão luminosa Josette Montesinos, que oa acompanhará nos últimos anos Mas em Outubro,  o Procurador Público de Munique lança a acusação grave de continuar a exercer a cura e de ter causado uma morte por negligência e Gröning tem de escolher um bom advogado o Dr. Schwander, para o defender. E para ser julgado tem de submeter-se a exames e testes psíquicos e os resultados mostram que é um pessoa concentrada e que a sua inteligência é cima do normal (QI 107). 

Será um processo complexo, com a 1ª sessão em 1957, mas Bruno, simples e calmo vai respondendo com sabedoria às perguntas, embora a vontadnegativa do Procurador Público e dos que estavam por detrás dele renove as acusações, nomeadamente de ele dizer aos doentes para não irem aos médicos e pede uma pena de prisão de um ano. Alguns dos doentes que o procuraram usam as mesmas palavras com que era acusado: "Ele curou-me", e a acusação de ter exercido a cura precede, embora o da morte da jovem por negligência sua  seja retirada, ficando apenas com uma pena pecuniária, o que contudo, face às despesas do processo, se tornou muito elevada para ele.  

Em 1957, um médico mais investigativo e consciencioso, o dr. Horts Man, publica um extenso artigo bem documentado sobre o valor de Bruno Gröning, e este acaba por escrever a agradecer ao editor, confessando ser o primeiro investigador a  escrever num jornal compreendendo plenamente a sua obra, e reafirmando que apesar de tudo ele continuará a ajudar os que sofrem, como os registos de testemunhos conservados  demonstram.  

O ano de 1958 começa mal ou árduo, pois o Ministério Publico recorre da última decisão de tribunal e quer de novo que ele seja preso e não possa de modo algum curar. As sessões  entre 14 e 16 de Janeiro maldosamente  declaram-no culpado da morte por negligência da tal jovem de 1950, condenam-no a oito meses de prisão, com pena suspensa, e completamente interdito de curar. O seu desgosto e indignação é grande  e, demasiado desiludido, intensifica-se o seu sofrimento interior e doença, dizendo que se não poder curar, arderá ou será destruido interiormente. O procurador público continua "fanaticamente" a pedir a prisão de Bruno Grüning e os jornais sensacionalmente noticiam, sem que venham defesas fortes, nem mesmo da Associação que fundara. Confessa então a um amigo o efeito psicosomático desse opressivo bullying do Ministério da Justiça alemão e de certos médicos: - "Estão a estrangular-me" 

Dado o seu emagrecimento e enfraquecimento vai a Paris, onde dois médicos, Dr. Bellanger e Dr. Grobon, seus amigos, diagnosticam um câncer no estomago. Quando é operado, apercebem-se de como o seu corpo está queimado por dentro. Em 22 de Janeiro, o tribunal superior de Munique reúne-se de novo, à hora exacta em que Bruno Grüning está de novo a ser aberto e operado. Tal como ele já anunciara a algumas pessoas, de que não passaria de 1959, a 26 de Janeiro, na cidade da Luz, Paris, parte para o Pai, tendo reafirmado que era apenas um instrumento e servidor de Deus e que continuaria a curar dos planos espirituais as pessoas que amassem a Vida e em quem houvesse a fé forte em Deus,  que é acima de tudo Amor. 

Bruno Gröning  foi certamente um discípulo de Jesus Cristo no exercício do dom da cura compassiva e gratuita, e tal reconheceu um padre franciscano de Assisi, e que, face à oposição de vários médicos (ou hoje da algo infrahumanizada Wikipedia) testemunhou o seu valor relembrando que pelos frutos bons se conhecem os seres da luz, e pedindo à despedida do encontro com Bruno Grüning que este o abençoasse. No mesmo sentido se pronunciaram os dois médicos Grobon e Bellanger, tal como ainda um espiritualista, que previu que no futuro muitos tentariam melhor compreender e realizar os seus ensinamentos e curas, embora alguns aspectos continuem misteriosos, tais como a relação entre ele absorver doenças ou energias negativas das pessoas que sofriam e os problemas da tiroide e do estômago que sofreu.

Saudemos Bruno Gröning e que ele possa continuar a despertar, curar, inspirar, plenificar e religar as pessoas a Deus e às Suas forças luminosas curativas e de Amor!...

            




               

quarta-feira, 27 de maio de 2026

Mahdieh Esfandiari, an Iranian woman and media activist, speaks against France after illegal detention. May 2026. From Presstv.ir

 ‘Political hostage-taking’: Iranian woman vows legal battle against France after illegal detention"

Although almost not spoken in Portugal, in France it has mobilized many discussions about the state of freedom of expression and information in European Union, as Mahdieh Esfandiari was held almost one year jailled just for posting in social media true events happening in the Middle East, in fact not so much favorable for the genocidal actors and partners. But should Europe live under a dictatorship in favour of some country who is not even european and assumes an absolut disregrad for human rights? Let us listen what the very valuable site, Presstv.ir, has published some days ago:

Mahdieh Esfandiari, an Iranian woman who was illegally detained by the French government for 237 days, has announced legal action against Paris over its “political hostage-taking.”
Speaking after her return to Iran, Esfandyari told reporters in Kermanshah province that she spent 235 of those days in solitary confinement, where she endured intense pressure over her commitment to the Islamic dress code and her refusal to abandon her principles.
“We are in the process of filing an official complaint against the French government to prove this political hostage-taking, and to proclaim the righteousness of the Axis of Resistance and the victimhood of the children of Islamic Iran in international forums,” Esfandyari said.
‘Revealing the truth was my crime’
Esfandyari, a media activist who ran a news channel dedicated to covering the Axis of Resistance, including Iran, Lebanon, Palestine, Syria, Iraq and Yemen, said her only crime was telling the truth.
“Western media present news in a highly biased and distorted manner. After the October 7 operation, they framed the story as if it started that day, while the roots go back decades of Zionist occupation,” she said.
She explained that her channel translated and published firsthand news from the resistance front to challenge false Western narratives.
“But this very act of truth-telling displeased the claimants of freedom,” she said, and described the harsh conditions of her detention.
“I was held captive for 237 days, 235 of which were in solitary confinement. Throughout this period, one of my main challenges was maintaining my hijab,” she said.

“For us, hijab is not just a religious duty; it is a political symbol of the revolutionary Muslim woman. I was severely harassed over this. After much effort and consultations with lawyers, I was only allowed, to a very limited extent, to wear a headscarf during court appearances or meetings with the ambassador.”
She noted that even French Muslim citizens in prison dare not demand this basic right.
Double standards
Esfandyari sharply criticized the French judiciary for its political bias.
“It is utterly absurd that, according to the initial ruling, my name was to be placed on Europe’s terrorist list, yet a criminal like Netanyahu, who has an international arrest warrant, freely uses French airspace without being arrested,” she said.
“Today, from the West’s perspective, Iran’s IRGC is considered ‘terrorist,’ but the criminal Zionist army, stained with the blood of thousands of children, is not labeled as terrorist.”
‘I was a political hostage’
She revealed that France kept her under house arrest on the pretext of “threats to French security,” despite its own laws requiring her release pending appeal.
“The truth was exposed when my release coincided with the release of two French spies. This shows that I was effectively a hostage, not a defendant,” she said.
Her complaint against the French government seeks to expose what she calls systematic political hostage-taking by Western states.
Esfandyari’s detention and the subsequent swap are part of a broader pattern of French and European hostility toward Iran and the resistance axis.
France has consistently supported Israeli policies, provided political cover for US-Israeli aggression, and labeled Iran’s IRGC a “terrorist organization” while ignoring Israeli war crimes.
European nations, including France, have imposed sanctions on Iran while maintaining close ties with Israel.
Iranian officials have repeatedly condemned European “double standards” for ignoring Israeli atrocities in Gaza and Lebanon while targeting Iranian media figures and institutions.» 
From Presstv.ir
The perennial iranian soul!

Titus Burckhardt, sobre as Miniaturas Persas: As paisagens simbólicas manifestam a visão do cosmos subtil iraniano, e são a base da unidade da sua nação e estado religioso ou teocrático.

                              
Titus Burckhardt (1908-1984) foi um artista suíço, historiador de arte,  atraído e convertido cedo ao Islão, que procurou a iniciação em Fez e conseguindo-a na ordem sufi sunita Darqawiya, tendo vivido com dificuldades em vários trabalhos até poder em 1936, em Basileia,  estabilizar e estudar mais o árabe e a história da arte e começar  em 1937 a colaborar com artigos de simbolismo e traduções de filósofos espirituais árabes na revista de esoterismo Études Traditionneles, com René Guénon, então mestre do seu amigo de infância Frijtof Schuon, com quem também colaborava e o apoiou. Em 1939 casou-se, e tornou-se o director artístico da editora Urs Graf, em Basileia, especializada em reprodução de manuscritos antigos iluminados, onde trabalhou até se reformar em 1968. Os livros que escreveu de história de arte islâmica e sagrada com grande qualidade tiveram  sucesso e foi considerado o melhor conhecedor ocidental da arte islâmica. Os livros sobre o sufismo bem como o seu posicionamento metafísico e a sua relação muito próxima ou coincidente com Frithjof Schuon e  René Guènon, tornaram-no um dos principais representantes da escola tradicionalista, ou perenialista, teorizada principalmente por eles, além de Ananda Coomaraswamy e Seyyed Hossein Nasr

Titus Burckhardt e Frithjof Schuon perenizados numa varanda.

Entre 1972 e 1976 esteve em Fez a dirigir a restauração da cidade velha e da Medina, pela UNESCO e o Governo de Marrocos, e nesse ano último publicou uma valiosa obra Art of Islam. Language and Meaning, num in-fólio de XVI-204  páginas, muito bem ilustrada com fotografias de Roland Michaud, onde traça uma boa síntese em oito capítulos da evolução artística e principais épocas, estilos, características e questões, e de cujo capítulo III A Questão das Imagens, selecionamos dois extratos do segundo sub capítulo A Miniatura Persa,

Se o 1º extracto, mais especificamente sobre a miniatura Persa, revela uma boa captação da essência dela, já o 2º, sobre o Shi'ismo, manifesta um pouco mais ser  um sunita e não shi'ia, e não ter alcançado, aceitado ou valorizado plenamente a metafisica e o "espírito" shi'ia, sobretudo se o comparamos com Henry Corbin, que apesar de ser um cristão protestante, pelo seu grande amor ao Shi'ismo e ao Irão, atingiu uma grande penetração intuitiva, sensível e imaginal no mundo subtil e espiritual e na tradição dos XII Imams e dos místicos shi'ias. O livro contém como bibliografia apenas uma lista de quatro livros seus e onze não seus, sobre arte e arquitectura, sendo dois de cultura islâmica em geral. 

                                                            

Sobre as miniaturas persas: «(... O que dá à miniatura o seu quase único tipo de beleza não são tanto as cenas que retratam mas a nobilidade e simplicidade da atmosfera poética que as penetra.

Esta atmosfera, ou este modo - para usar um termo que carrega um significado preciso na música - confere ocasionalmente [ou melhor frequentemente] na miniatura Persa uma espécie de reverberação Edénica, e isto é profundamente significante, pois um dos seus temas básicos, com raízes iranianas distantes [alude veladamente ao que Henry Corbin desenvolveu profundamente, a partir dos textos avésticos, madzeístas e de Sohrawardi], é o da paisagem transfigurada, simbolizando ambos o paraíso terrestre e a "terra celestial"  [conforme a obra editada em 1960 de Henry. Corbin, Terre Céleste et Corps de résurrection, de l'Iran Madzéen à l'Iran Shi'ite, revista e modificada em 1978, como Corps espiritual et Terre céleste, de l'Iran Madzéen à l'Iran Shi'ite], os quais, enquanto se encontram  escondidos dos olhos da humanidade caída [tal das pessoas semicegas pelo mau jornalismo televisivo], permanecem existentes no mundo da luz espiritual que está manifesto aos santos de Deus [ou às pessoas com pureza, sensibilidade, aspiração, devoção, abertura.] 

É uma paisagem sem sombras, na qual cada objecto é feito de uma substância preciosa de inexcedível perfeição e onde cada árvore e flor é única no seu género [algo que devíamos ver mais mesmo neste mundo físico e desse modo nos elevarmos ou nos ligarmos aos outros mais subtis e perfeitos], tal como as plantas que Dante situa no Paraíso terrestre, na montanha do Purgatório, e cuja sementes nascem do vento perpétuo que sopra  no topo da montanha a fim de produzir todo o tipo de vegetação sobre a terra. (...)

Esta paisagem simbólica é essencialmente distinta da sugerida pela pintura chinesa. Diferentemente desta, não é definida; não parece estar a emergir dum vazio, a origem indiferenciada de todas as coisas; é como um cosmos bem ordenado, ocasionalmente contido numa arquitectura cristalina que o encerra como numa incantação mágica e prepara as cenas sem as fazer muito materiais.

Em termos gerais, a miniatura Persa - e estamos a considerá-la nas suas melhores fases - não procura retratatr o mundo exterior como ele se apresenta a si mesmo aos sentidos, com todas  as suas desarmonias e acidentalidades; o que está indirectamente a descrever é a imutável essência das coisas (al-a' yan ath-thabitah), pela qual um cavalo não é um simplesmente um membro particular da sua espécie mas o cavalo par excelence; é a qualidade genérica que a arte da miniatura procura captar. Se a imutáveis essências das coisas , os seus arquétipos, não podem ser apreendidos porque estão para lá da forma [discutível, pois têm é formas mais subtis e em movimento] elas ainda assim reflectem-se na contemplação imaginativa [ou imaginal, como diria H. Corbin]; daí a qualidade de sonho - não o de uma preguiçosa divagação - que pertence às mais belas miniaturas; é um sonho claro e translucente como se iluminado de dentro. (...)

Por causa do seu carácter normativo, a miniatura Persa pode servir para exprimir uma visão contemplativa; esta qualidade particular deve-se em parte ao meio ambiente (milieu) Shi'ita no qual a fronteira entre a lei religiosa e a livre inspiração é muito menos talhante que no Sunita. Estamos a pensar em certas miniaturas  de tema religioso tais as que, apesar de toda a regra tradicional, retratam a ascensão  (mi'raj) do Profeta através dos céus.

                                                                                      De longe a mais bela, e a mais espiritual, miniatura neste tema é a que forma parte do manuscrito Khamsah de Nizami, datado de 1529-1543, no período Safavida. Com as suas nuvens em convoluções no estilo Mongol e os seus anjos portadores de incenso reminiscentes das apsaras [indianas], esta miniatura exibe um ponto surpreendente de contacto entre o Budismo e o Islão [ou manifesta ainda a grande ligação com os anjos da antiga Pérsia, pioneira mundial nessa capacidade de visão com os Ameshaspenta e as fravartis de Zoroastro e depois continuada com Sohravardi, os seus condiscípulos da Luz oriental ou Ishraqiyyun, e vários místicos do Islão, seja sufis ou não pertencentes às tariqas ou confrarias.]

 «É bem apropriado, neste momento, dedicarmos algumas palavras a  clarificar a especial natureza do Shi'ismo. O que o distingue particularmente do Islão Sunita é a teoria do Califato, de acordo com o qual a autoridade spiritual conferida pelo Profeta sobre Ali, seu sobrinho e genro, está perpetuada  nos santos Imams (modelos ou guias) da sua família. O último dos Imams conhecido para a história - o décimo segundo de acordo com o Shi'ismo oficial [o Madhi]  - não está morto, mas está escondido dos olhos do mundo enquanto permanece em comunhão espiritual com os fiéis. 
Esta teoria é uma formulação [ou realização] devocional de uma verdade esotérica: a cada momento da sua história, cada mundo tradicional é regido por um polo (qutb) o qual é como o coração [ou eixo ou polo], um local onde a influência dos céus derrama-se para o plano terrestre; este "polo" é acima de tudo uma realidade cósmica e espiritual; coincide com a Presença Divina no centro do mundo - ou o centro dum certo mundo ou, de novo, de cada alma, de acordo com vários níveis - mas é normalmente representado pelo santo, ou santos, [ou pelos imams, ou os mestres, santos e profetas que estão ligados como eles] cuja estação ou estado espiritual corresponde a tal "localidade" cósmica e divina. Ficará claro a partir destas poucas observações que o Shi'ismo envolve uma verdade muito subtil, cuja formulação em termos que sejam comumente aceitáveis levam inevitavelmente a uma certa mitologização, e isto é o que caracteriza principalmente [chiefly] a imamologia do Shi'ismo [algo redutor reduzir assim a imamologia, tão bem aprofundada e valorizada por Henry Corbin, considerá-la sobretudo mitologização.] 

A memória do tempo em que os Imams estavam ainda presentes visivelmente, o fim trágico de alguns [ou de todos] deles, a ocultação do último deles, e o desejo de se atingir a misteriosa região onde ele reside ainda confere à piedade devocional [ou à aspiração mística e amorosa]  Shi'ita o seu tom característico, que pode ser descrito como uma nostalgia pungente pelo paraíso, o estado de inocência e plenitude que se encontra igualmente no começo e fim do tempo [ou à aspiração mística e amorosa à ligação ou união com os Imams, os Profetas e mesmo Deus, na sua imanência].

O Paraíso é um tempo primaveril eterno, uma jardim perpetuamente em floração, refrescado por águas vivas; é também um estado final e incorruptível como o de minerais preciosos, cristais, ouro. A arte Persa, e em particular a ornamentação das mesquitas Safávidas [séc. XVI e XVII], tem como programa combinar estas duas qualidades: o estado cristalino é exprimido na pureza das linhas arquitectónicas, a geometria perfeita das superfícies arqueadas e a decoração em formas rectilíneas; quando ao tempo primaveril celestial, ele desabrocha nas flores estilizadas e nos azulejos de cerâmica de cores frescas, ricas, moderadas.»

                                           

Já com as duas partes transcritas, investigando as relações entre Titus Burckhardt e Henry Corbin, confirmei que houve discordâncias  entre os dois, pois  Corbin seria considerado pouco ortodoxo no perenialismo de Guénon, Schuon, Burckwardt e Nasr, e demasiado valorizador da individualidade, do génio, da ligação pessoal íntima. No livro de S. H. Nasr e Ramin Jahanbegloo, intitulado In Search of the Sacred: A Conversation with Seyyed Hossein Nasr on His Life and Thought, de 2010,  e legível no Internet Archive, na p. 92 e ss., S. Hossein Nasr confessa que Henry Corbin não influenciou o seu pensamento metafísico, e dele apenas aproveitou   das suas obras eruditas, elogiando sobretudo os livros sobre Avicena e Ibn Arabi, e conta um choque forte acontecido em 1958, no Instituto Francês de Estudos Iranianos em Teerão, entre ele e Corbin, pouco depois de se terem conhecido, por este ter criticado fortemente Titus Burckardt, que era muito amigo de Nasr e se ofendeu com isso. A partir daí nunca mais tocou nesses aspectos para respeitar as idiossincrasias próprias de Corbin.
Henry  Corbin valorizou bastante mais realização interior própria de cada ser único com o seu espírito, ou mestre, ou anjo,  e com o imam e o Arcanjo Gabriel, do que a adesão ao ritualismo exterior ou à autoridade de um sheik ou mestre exterior. Também na abordagem  ao Alcorão ele era sobretudo um hermeneuta, um exegeta dos vários níveis de cada sura, para que eles reconduzissem a pessoa à realidade espiritual e divina. Assim a interpretação literal do Alcorão não era o mais importante, e importava mais a presença fenomenológica do que se acreditava, meditava e via, por um trabalho filosófico e místico ou espiritual em simultâneo.
É possível que por Henry Corbin não se ter convertido ao Islão e considerar-se um cristão, heterodoxo, tanto protestante como cavaleiro espiritual, conhecendo e dominando simultaneamente tão bem a filosofia e mística do Irão, e do sufismo shiia e sunita, provocasse alguma frição ou mesmo repulsão dos islâmicos ou ocidentais mais observadores da sharia, das observações legais ou exteriores do Islão. 
Não nos é dito claramente na entrevista quais foram as divergência com Titus Burckhardt, mas de qualquer modo o sunita, e metafisico perenialista ortodoxo e guenoniano, Burckhardt reconhece a especificidade forte da alma e ambiente subtil shi'ismo, onde certamente se fundamenta ou enraíza hoje a luta corajosa pela independeência soberana da República Islâmica do Irão contra o Ocidente opressivo degenerado, liderado pelos USA e Israel. 
Esta grande alma iraniana está bem presente nas miniaturas persas: uma nostalgia ou aspiração ao estado de plenitude, de verdade, de inocência,  de primordialidade, de ligação ao mundo imaginal e espiritual (Malakut, Hurqalya), e à Divindade,  mais sentida nas almas mais luminosas, translúcidas, dotadas de farrah, xvarnath, ou seja, a luz da Glória, já discernida por Zoroastro.
                                   
Almas que se conhecem e adoram a Deus e que assim medeiam entre a Divindade e a Humanidade e Natureza, sendo qutbs, polos ou eixos, ou, na forma em que Titus Burckhardt transmite, corações, e no fundo Graais, propiciando o derramamento  da luz abençoadora (barak) do Alto, ou mesmo Imams, os guias, realizações estas que os iranianos tanto viveram ao longo dos séculos seja com os profetas, filósofos, poetas, místicos, orafas (gnósticos ou teósofos) e sufis, e que na tradição e culto dos XII Imams do Shi'ismo continuam tão vivas e inspiradoras nestes tempos de grande luta e de tantos shahid, mártires, ou testemunhos vivos no auto-conhecimento espiritual, corajoso e imortal... 
Que as paisagens ou ambientes  interiores espirituais do grande amor e Luz da Glória da tradição e civilização persa sobrevivam ou resistam no povo iraniano e vençam as forças ahrimanicas neste confronto tão decisivo...